Meterse en problemas financieros puede pasar a cualquiera. Hay algunos indicios de que son evidentes, pero hay muchos más que no lo son. . Si bien todos sabemos que debemos salir de la deuda, ganar más dinero y gastar menos, hay muchas pistas por ahí que podría ser la señal en espera de los problemas financieros en el futuro.

He compilado 24 signos reveladores que podrían indicar los problemas potenciales financieros que pueden afectarle ahora, o en el futuro. Cada señal se inicia con una explicación de cómo identificar y, a continuación, sigue con algunos de los posibles cursos de acción para mejorar la situación.Continue reading

Cuando, hace algunos años, alguien se planteaba comenzar un programa de estudios, ya fuera una carrera universitaria o cualquier otro tipo de enseñanza superior, no había duda sobre la modalidad a elegir, ya que apenas había alternativas. Uno se desplazaba al centro de estudios elegido, ya fuera en su ciudad o en otra lo más cercana posible, y realizaba allí su matrícula. Estudiar de otra manera que no fuera presencial era directamente impensable.

Sin embargo, con el desarrollo de las nuevas tecnologías, las comunicaciones y, en definitiva, con la llegada del mundo globalizado, las oportunidades educativas se han incrementado exponencialmente. Hoy en día son muy numerosas las instituciones, de todo tipo, que ofrecen cursar sus programas a distancia. Vamos a intentar hacer un análisis de los pros y de los contras que puede tener esta opción con respecto a los estudios presenciales tradicionales.

En primer lugar, el motivo principal por el que una persona se plantearía un régimen no presencial, o incluso semi-presencial, de asistencia a cualquier programa educativo, sería el factor económico. La matriculación en instituciones que ofrecen la opción de estudiar desde casa suelen tener precios sensiblemente inferiores a las que exigen asistencia. Si bien esta diferencia oscila según el país del que se trate, encontramos, por ejemplo, que mientras el acceso a algunas universidades americanas tipo Yale o Harvard es prohibitivo para el bolsillo del estudiante medio, este puede, sin embargo, acceder a numerosos cursos gratuitos o de bajo coste a través de sus portales web.

Además del gasto que supone la matricula, para el caso de que sea necesario un desplazamiento hasta el centro donde se realizan los estudios presenciales, hay que incluir los costes de residencia o de transporte, lo que, en ocasiones, especialmente para estudiantes extranjeros que proceden de países con menor desarrollo económico, puede hacer materialmente imposible la inscripción en los cursos deseados.
Un segundo elemento de análisis es el factor tiempo. No es una noticia nueva que, cuando alguien acude a un centro educativo, la rigidez de los programas de estudios, los horarios y el propio emplazamiento físico del lugar condicionan de forma definitiva cómo el estudiante debe programar, no solo su manera de afrontar el curso, sino su vida misma, debiendo ajustar a su disponibilidad horaria sus relaciones sociales, familiares, actividades de ocio, etc.

En esta línea, la rapidez en la respuesta a consultas realizadas por los alumnos es otro elemento fundamental, no es lo mismo una respuesta cara a cara del profesor, con todos los matices que ello implica, que una larga espera para una contestación vía e-mail o los problemas técnicos que puede suponer una videoconferencia.

Si bien cierto tipo de orden, impuesto por el programa de estudios o las normativas de los centros de estudio, beneficia a algunos tipos de personas, uno de los elementos más valorado por otro tipo de alumnos es la libertad de organización que supone la educación a distancia. Tampoco hay que olvidar que, a veces, si alguien elige seguir las clases desde casa es, sencillamente, porque no pude estudiar lo que desea en su lugar de residencia.

El nivel de atención que prestan los responsables de los programas de estudio a sus alumnos puede ser el tercer factor que haga decidirse a una persona entre matricularse de forma presencial o a distancia, y es que, aunque el desarrollo tecnológico y las herramientas de comunicación, tales como las videoconferencias, los chats o las plataformas web, han facilitado mucho el seguimiento de los estudios a distancia, el contacto humano entre profesores y alumnos y el seguimiento tutorizado es, todavía, un elemento muy valorado por el estudiante, que cree en el contacto humano muy por encima de otros factores. En ocasiones, en atención a la disciplina que se desarrolle, establecer relaciones sociales con compañeros y profesores es algo esencial para posteriormente ejercer la profesión. No es lo mismo, por ejemplo, un diseñador gráfico que puede realizar su trabajo de forma prácticamente on-line, que otras profesiones que deben desarrollarse a pie de calle y con un contacto cercano con los clientes y con el resto de compañeros.

Varios son, como hemos visto, los aspectos que deberemos tener en cuenta a la hora de elegir una u otra vía a la hora de formarnos, y en esto las circunstancias personales son vitales: ¿Cuál es la tuya?

Cada vez es más común hoy en día encontrarse con personas que se dedican a pasear perros.  Esto se trata de un trabajo en sí mismo, ya que no alcanza con sujetar un par de correas y caminar con los perros un rato, sino que es necesario tener un vasto conocimiento sobre los canes, conocer sus preferencias y estar capacitado para llevar adelante un verdadero negocio. Es por esto que este trabajo puede convertirse en una gran opción para aquellos que tienen una buena relación con los animales y que tengan dedicación, ya sea desde lo profesional, como de lo humano también. Por lo dicho hasta aquí, en lo que sigue a continuación te contamos cómo ser un paseador de perros profesional.

Si en verdad pretendes hacer de este trabajo de paseador de perros tu propio negocio, debes empezar de a poco, como todo gran emprendimiento. Para obtener buenos resultados, lo ideal es empezar paseando primero los perros de conocidos, familiares y vecinos y luego ir aumentando la clientela.

¿Cómo ser un paseador de perros profesional?: Empezar de a poco

El primer paso en este gran emprendimiento es cuidar los perros de las personas más cercanos, ya sea amigos, compañeros, vecinos, familiares, conocidos de ellos, etc. Esto ya va a implicar una entrada de dinero y al mismo tiempo hace que vayamos  teniendo referencias para nuestro currículum. Si cumplimos con nuestros primeros clientes, ellos empezarán a recomendarnos a otros conocidos, pasando las referencias y así podrás ir ampliando el espectro de clientes.

En los primeros tiempos de lo que se trata es de crecer lo máximo posible. Por eso una buena posibilidad es unirse a una agencia que se especialice en este trabajo. Obviamente que la contra de esto es que no seremos nuestro propio jefe. Pero para lograr convencernos de que es una buena opción, hay que pensarlo como un medio para un fin, que es tener nuestro propio negocio de paseadores de perros. Sin embargo unirse a una agencia no implica dejar por fuera nuestros propios clientes, ya que al mismo tiempo debemos ir armando nuestra red propia.

¿Cómo ser un paseador de perros profesional? Conseguí una licencia y empieza a armar tu propio emprendimiento

Conseguir una licencia de certificación es una de las vías más certeras al momento de armar nuestro emprendimiento, ya que contaremos con algo que válida y certifica nuestra competencia y capacidad para este negocio.

Como en la mayoría de los negocios, es ser paseador de perros implica tener clientes y atender a sus intereses. La clave es entender al máximo a los dos tipos de clientes que tendrás, los clientes humanos y a tus clientes caninos. En cuanto a los primeros, lo ideal es poder atender y responder las necesidades e intereses que ellos nos plantean como dueños del animal. El secreto para tratar con nuestros clientes humanos es tener tolerancia y paciencia frente a sus peticiones y preocupaciones. Además no debemos perder de vista que quienes en última medida nos pagan y validan nuestro trabajo, son ellos.

En cuanto a los clientes caninos, la clave es la simpatía, el cuidado y la atención que a ellos le brindaremos. Es del trato que le daremos a los canes que va a depender el éxito o no en este negocio. Lo ideal es tener conocimiento sobre las características de todos los perros en general y sobre las de cada raza en particular.

Por último, para obtener un éxito indiscutido, debemos esforzarnos al máximo para alcanzar nuestra meta. El secreto es no perder de vista que como paseadores de perros profesionales, tenemos que dejar satisfechos a nuestros clientes, brindando el mejor servicio.

 

Imagen de http://www.comederos-automaticos-producan.es/