Hablemos de la deuda buena y deuda mala

Antes les hemos comentado que para ciertas transiciones es más favorable el endeudarse que desembolsar la totalidad de su precio en efectivo. Sin embargo, para otros tipos de compras no lo recomendamos.

Deuda “buena”

Como ya dijimos, le vimos el lado positivo al endeudarse para conseguir bienes o servicios que puedan:

  1. Acrecentar su valor en el transcurso del tiempo, de forma que en un futuro valdrán más de su precio inicial más coste de financiación (un ejemplo podría ser un inmueble).
  2. Suscitar ingresos (por ejemplo, los gastos en la formación de un negocio) disminuyen gastos durante la vida del préstamo (como por ejemplo comprar una casa para no tener que pagar alquiler) por importes que superan los costes de la deuda. Los primeros dos ejemplos corresponden a productos de inversión.
  3. Resultar necesarios, pero que no se podrían pagar en efectivo sin revajar los ahorros u otras inversiones (como un coche). Pero CUIDADO: necesarios significa indespensables, no codisiables.

Recuerde no olvidar de consultar el presupuesto. No contraiga ninguna deuda si no puede consumar con las cuotas. Cuanto más ahorremos para pagar la entrada, menos mensualidades, o más bajas, tendremos que afrontar.

Deuda “mala”

Estas deudas incluyen a todas aquellas que se adquieren para obtener bienes que no necesitamos o que en esta situación no podemos permitirnos. También se considera muy negativo utilizar préstamos cuyos plazos de amortización sean superiores a la vida del producto financiado. ¿Quién le gustaría tener que seguir pagando unas vacaciones dos años después averlas disfrutado? Para gastos que se consuman rápidamente siempre es preferible ahorrar hasta poder pagarlos en efectivo.

Deudas malas

Sin duda, las peores deudas son las que tienen una TAE(Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva) muy cuantiosa: los descubiertos en cuenta, créditos de los cajeros automáticos, pagos pendientes de las tarjetas de crédito y los créditos raudos. Estas deudas son muy peligrosas porque si no se controlan puede que crezcan con gran rapidez. Antes de endeudarse por una nueva adquisición, consulte el presupuesto. Calcule cuántos gastos adicionales del reembolso del préstamo más los intereses tendrán en el mes. Conteste sinceramente las siguientes cuestiones:

  • ¿Lo necesita verdaderamente?
  • ¿Podría esperar hasta poder pagarlo en efectivo?
  • ¿ tendrá otras cosas que sacrificar para poder pagar las cuotas mensuales?
  • ¿Qué TAE le cobran? ¿Podría conseguir mejores condiciones?
  • ¿Puede permitirse los pagos mensuales?
  • ¿Le cobran otros gastos no incluidos en la TAE?
  • ¿Cuánto supone el coste total?
  • ¿Cuánto subirán las cuotas mensuales si suben los tipos de interés?